
Algunos arrendadores imponen la interrupción de la electricidad antes del estado de los lugares, aunque ninguna regla lo obliga realmente. Los contratos de suscripción a menudo cubren el período hasta la salida real del inquilino, pero las agencias inmobiliarias, por su parte, manejan instrucciones a veces opuestas, fuente de confusiones muy reales.
La lectura del contador eléctrico, realizada durante el estado de los lugares, sigue siendo la única base fiable para la facturación. Una interrupción antes de la hora complica esta lectura, confunde el seguimiento de los consumos y abre la puerta a disputas sobre las responsabilidades. Los procedimientos ante el proveedor de energía no son uniformes: todo depende del tipo de vivienda, de la especificidad del contrato, e incluso de la manera en que se lleva a cabo la entrega de llaves.
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El estado de los lugares y la electricidad: por qué este momento es fundamental durante un cambio de inquilino
Un cambio de inquilino no se resume a un simple intercambio de llaves. El estado de los lugares, enmarcado por la ley ALUR, se impone como el pivote entre inquilino y arrendador. Este documento, elaborado conjuntamente, debe respetar un modelo idéntico a la entrada y a la salida, incluir las firmas de ambas partes, y, elemento clave, la lectura del contador eléctrico anotada con precisión. Las fotos firmadas añaden una prueba adicional y tranquilizadora. El estado de los lugares es el escudo contra cualquier impugnación posterior.
La lectura del contador se realiza en cada paso: salida como entrada. Mientras el contrato no finalice, el inquilino paga su consumo. Por su parte, el propietario tiene la obligación de asegurar el suministro de electricidad hasta la restitución efectiva de la vivienda. Con un contador Linky, la lectura puede ser transmitida a distancia. Para un contador clásico, nada reemplaza la lectura en el lugar, realizada manualmente.
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Entonces, ¿cortar la electricidad antes del estado de los lugares o no? La respuesta implica un mínimo de claridad: cortar demasiado pronto es falsear la lectura, complicar la facturación y arriesgarse a que una parte del depósito de garantía sea impugnada. Disponer del número de entrega PDL o de una lectura anterior facilita la transición entre ocupantes. Sin suministro, ¿cómo verificar los enchufes, la iluminación o establecer un diagnóstico de rendimiento energético completo? Algunos arrendadores prefieren mantener la electricidad para realizar algunos trabajos o renovaciones entre dos alquileres.
Aquí están las reglas básicas a tener en cuenta para evitar cualquier error:
- El estado de los lugares siempre debe incluir una lectura del contador, fechada y firmada por ambas partes.
- La interrupción de la electricidad nunca debe ocurrir antes de que se establezca este documento.
- En caso de desacuerdo, sigue siendo posible solicitar un notario para constatar el estado de la vivienda y del contador de manera indiscutible.
¿Cortar o dejar la electricidad activa antes del estado de los lugares? Lo que dice la normativa
Una vivienda debe permanecer bajo tensión hasta la salida oficial del inquilino. Por lo tanto, un arrendador no puede cortar la electricidad antes de la entrega de llaves, salvo procedimiento por impago en curso. El inquilino, por su parte, se hace cargo de la factura hasta el final de su contrato, fecha inscrita en el contrato. La resolución del contrato de electricidad corresponde al inquilino, que debe realizarla justo antes de la salida, una vez que se haya realizado la lectura del contador durante el estado de los lugares de salida.
Privar de corriente demasiado pronto es privarse de una lectura indiscutible. Entonces, es imposible controlar el estado de las instalaciones, de los enchufes, de la iluminación o de la calefacción. La lectura del contador eléctrico, ya sea clásico o Linky, debe figurar en el acta, ante arrendador e inquilino, en conformidad con la ley ALUR. Si la corriente ha sido cortada antes de la llegada del nuevo inquilino, este último deberá asumir los costos de reconexión, un gasto que le corresponde entonces.
Para evitar cualquier amargura, retengan estos puntos clave:
- El inquilino debe informar a su proveedor de energía de su salida y solicitar la resolución a la fecha exacta de salida.
- El propietario garantiza el acceso a la electricidad hasta el término del contrato, sin interrupción anticipada.
- La lectura del contador, fechada y firmada, constituye la prueba formal del consumo y protege contra posibles conflictos.
La ley es clara: cualquier interrupción prematura del suministro eléctrico perturba la entrega y puede abrir litigios perfectamente evitables.

Anticipar los trámites: consejos prácticos para evitar sorpresas desagradables durante el traspaso
Preparar cada etapa del cambio de inquilino permite asegurar una transición fluida, sin estrés de última hora. El inquilino saliente tiene todo el interés en informar su salida a su proveedor de electricidad al menos quince días antes. Esta anticipación le garantiza poder fijar la fecha de resolución en el momento preciso en que entrega las llaves. La lectura del contador eléctrico, ya sea manual o a distancia (Linky), debe realizarse el día del estado de los lugares, ante ambas partes, para que los consumos sean indiscutibles.
El inquilino entrante debe, por su parte, suscribir a tiempo un contrato de suministro de electricidad tan pronto como su entrada en el lugar esté confirmada. Esto permite evitar cualquier corte y limitar los costos, a menudo elevados, de puesta en servicio urgente en caso de olvido. El propietario puede facilitar el trámite comunicando el número de Punto de Entrega (PDL) o el nombre del antiguo ocupante.
Antes del estado de los lugares, basta con apagar todos los aparatos eléctricos, sin cortar la alimentación general. La lectura, respaldada por fotos fechadas y firmadas, asegura el expediente. El modelo de estado de los lugares debe permanecer igual en la entrada y en la salida, conforme a la ley ALUR. En caso de desacuerdo, es posible recurrir a un notario para garantizar el procedimiento.
El diagnóstico de rendimiento energético (DPE) no puede realizarse sin corriente. Propietarios, si se programan trabajos entre dos alquileres, asuman el consumo durante este período. Una gestión atenta del traspaso protege a todas las partes, limita los litigios y garantiza un alquiler sereno.
Entre lecturas meticulosas y anticipación de trámites, la clave de un cambio de inquilino exitoso radica más en la rigurosidad que en la interrupción precipitada. En este juego de traspaso, el más mínimo error se paga caro: por lo tanto, es mejor mantener la luz encendida hasta el final.